Reseña personal de: “Las partículas elementales.” Michel Houellebecq.
Una parábola para la generación post-hippie (y otras más actuales que van por la misma línea).
Según dicen, a toda tesis corresponde una antítesis, y una América acunada en el macartismo intolerante, un sistema productivo fordista/taylorista y una política económica exterior apoyada en la idea keynesiana de que el costo de la guerra era más bajo que los beneficios posteriores que acarreaban (el negocio era la reconstrucción), no tenía más que tener como movimiento de respuesta algo igual de radical en el otro lado del espectro: el movimiento hippie, con valores de libertad en todos los sentidos que al final no tuvieron el impacto sociopolítico que según buscaban tener con sus manifestaciones “anarco-pacifistas”. Este ensayo disfrazado de novela sobre la generación posterior a la hippie, es decir, los hijos de los hippies, habla de los efectos del desgaste en las concepciones de relaciones interpersonales (entre otras cosas) en las personas que nacieron de relaciones comunales y de otros tipos. Dos frases pertinentes:
“Esta libertad individual, no obstante, no debe entenderse como la independencia del libre albedrío. Su contrario, la polaridad a la que se opone, no es un determinismo natural ni la voluntad de una omnipotencia: es una esclavitud-y la esclavitud de uno por uno mismo. Ser libre en relación con los placeres no es estar a su servicio ni ser su esclavo.”-Michel Foucault, “Libertad y Verdad”.
“La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad.”-Mahatma Gandhi (cuando le preguntaron cuáles eran los factores que,a su juicio, destruían a la sociedad).
Llama la atención que Houellebecq se sale del marco para criticar no los valores tradicionales o la superficialidad de un mundo consumista, sino lo que pretendió ser, en su momento, la solución a esto. Prueba que a ese movimiento le hizo falta esencia y una disposición y ordenación auténtica alineada a un fin. Lo malo fue que para los hippies no había un fin , solo se trataba de una reacción temporal que le tiraba a aislarse de lo establecido, de ahí también que se formaran comunas y otras formas de vida insulares(tema de otra obra de Houellebecq ,”La Posibilidad de una Isla” y de la película de “La Playa” donde una comuna con ínfulas espirituales acaba siendo un verdadero fiasco).
Si se le analiza en un sentido puramente literario, LPE no es una obra fina o estilísticamente bien estructurada, a veces la obra se desvía del hilo que estaba siguiendo y corta momentos donde se está alcanzando un buen punto por darle prioridad a escenas más amarillistas o eróticas. (Las Partículas Elementales, para no hacer cansada la lectura) tiene personajes cuyos rasgos, tan importantes para hacer hincapié en el mensaje de inutilidad de “la sociedad libre y sin compromisos” , no fueron bien delineados por la misma inclinación, ya mencionada, de espantar para que la idea quede bien clara: no se puede andar por la vida sin brújula, sin fines y pretendiendo ser ajeno al entorno. Además utiliza un recurso literario sacado de la biología molecular para justificar la interpolación de los destinos de los personajes principales, que son dos hermanos, hijos de diferente padre y una misma madre que salió disparada a una secta hippie (¿?) que son polos opuestos: uno es un profesor grotescamente pervertido y otro es un investigador incapaz de sentir nada por alguien o algo por alguna cosa. Este recurso utilizado es el que da título al libro: las partículas elementales son aquéllas irreductibles en la naturaleza que al parecer reaccionan de la misma manera ante el mismo estímulo sin importar el ente o cosa que las contenga. No obstante, el punto es interesante y tiene validez a la par de la aceptación de disciplinas como la sociología, antropología, etcétera como modos de encontrar una explicación sistemática de la conducta humana.
Puede ser que todas estas fallas que le han valido a Houellebecq la fama de provocador, pornógrafo y vulgar se puedan entender por su contexto: él vivió exactamente lo descrito en la obra. Originario de Reunión, una islita en el océano Índico, fue criado por su abuela porque su madre se fue de casa a hacer lo mismo que la madre de los protagonistas. Después de ser internado en un psiquiátrico, empezó a escribir. Creo que no se le puede pedir moderación o delicadeza al autor.
Para que todo esto no parezca sermón, va este fragmento de Platón para que quede claro que el asunto no va, para nada, contra la libertad individual, sino a favor de una bien sustentada y que sea buena para una persona y el pensar y ser a la vez :
“…-Así pues, ¿la virtud en cada cosa consiste en una ordenación y una disposición feliz que resulta del orden?-Así lo sostengo.-Por consiguiente,¿una cierta belleza de orden propia de la naturaleza de cada cosa es lo que, con su presencia, hace que esta cosa sea buena?-Así lo creo.”